REPORTAJE | Las «heladas» afectan los cultivos de papa en Mérida

Las bajas temperaturas que se registran a causa de los frentes fríos perjudican no solo a las personas sino también la producción agrícola.


⊃ Milagros Palomares

El descenso de las temperaturas en la región andina de Venezuela, en las últimas semanas, ha puesto en jaque los cultivos de papa en el municipio Rangel, del estado Mérida.

Productores agrícolas de zonas como Llano del Hato, Mucuchíes, Apartaderos y Santo Domingo están amenazados por las llamadas “heladas”, corrientes de intenso frío, que se ciernen sobre sus sembradíos.

La temperatura ha llegado a tocar niveles menores de los 10 grados centígrados. Sin embargo, en pueblos de la parte alta del páramo de Mérida se registran temperaturas menores a los 6 grados.

 

El productor merideño Tulio Villarreal, quien posee una finca en Apartaderos, es testigo de las inclemencias del clima en sus cultivos de papa. A través de varias fotografías Villarreal mostró a Vida Agro cómo en diciembre sus plantaciones se encontraban en perfecto estado; y la primera quincena de enero estaban afectadas por las heladas.

«El pasado viernes terminamos de cosechar papa y ajo, en cuanto a la papa el rendimiento no fue el esperado. La papa no engruesó lo que se esperaba, las plantas se desarrollaron bien hasta que el clima influyó en plena etapa del llenado de tubérculos», manifestó Villarreal tras agregar que la papa se dio muy pequeña, y aunque fueron sanas no alcanzó en su mayoría un tamaño atractivo a nivel comercial.

«Esta semana, un saco de papa gruesa que se saca a mercado se comercializó a pie de finca a 30.000 bolívares. Vendí a ese precio una parte, pero la mayoría tocó venderla a 9.000 bolívares por lo pequeñita«, acotó el productor merideño.

El rendimiento que obtuvieron por hectárea fue de 10.000 kilos del tubérculo, una cifra muy baja en comparación con el año anterior, cuando en condiciones climáticas estables cosecharon 20.000 kilos de papa por hectárea.Eso equivale a unos 400 sacos recogidos por hectárea.

Refirió Villareal que ha recurrido a técnicas agrícolas para salvar sus siembras, aplicándole azufre y zinc para ayudar a la planta a protegerse, además de emplear el riego por aspersión como un agente de prevención.

“Por muchos años éste ha sido un problema frecuente en las zonas andinas del país, sobre todo en los meses de enero y julio, cuando se dan los cambios climáticos. Sin embargo, los expertos han trabajado en el mejoramiento genético que sea resistente a esas condiciones”, explicó la ingeniera agrónoma Mirian Gallardo, con maestría en producción de semillas.

Gallardo recomienda como medida de protección de los cultivos de papa el riesgo por aspersión, ya que se produce un efecto en la micro atmósfera que aumenta la temperatura y los resguarda de las heladas.

Pero, técnicamente ¿qué es lo que ocurre cuando las bajas temperaturas tocan los cultivos?.

Julio Campo, coordinador del programa de soberanía de semillas de papa en el estado Trujillo, despejó está incognita al explicar que la papa para desarrollarse requiere follaje, si no, no puede elevarse el índice diario del crecimiento del tubérculo.

«Hay condiciones atmosféricas que inciden, por ejemplo si se tiene una humedad relativa de 80% y la temperatura baja a 16 o 18 grados se reproduce un hongo conocido como ‘tizón tardío’, en algunas zonas andinas lo llaman ‘yelo’ o ‘gota’, y en Colombia se le conoce como ‘lancha quema’, que en menos de un día hace desaparecer el follaje, lo quema, y llega hasta el tubérculo, hace que se pudra o que no crezca», redondeó Campo, con más de 40 años de experiencia en el área agrícola.

En la entidad andina , el pasado 16 de enero decretaron alerta climatológica, según anunció el director de Protección Civil Mérida, Gerardo Rojas. En una entrevista en Unión Radio, reportó que pese a que en esta época la temperatura baja, este año los descensos han tocado extremos pocas veces vistos. “La diversidad del clima, los cambios climáticos en diferentes puntos indican que esto es consecuencia de los desórdenes climáticos”, dijo.

El estado Mérida es el mayor productor de papas del país, y el municipio Rangel está considerado como uno de los de mayor producción.

Sin embargo, la merma del rubro por falta de semilla ha disparado los precios del tubérculo, que oscilan entre 1.800 (en mercados a cielo abierto) y hasta 3.000 bolívares el kilo en supermercados. En la capital, en Caracas, se consigue hasta en 5.000 bs.

El pasado 10 de enero llegaron al país 20 mil sacos de semilla de papa para uso industrial, proveniente de Canadá. Ese cargamento fue destinado a la siembra de 250 hectáreas en Carabobo para la empresa Pepsico que elaborará papas fritas en bolsas de merienda.

Mientras tanto, los productores no tienen semillas de papa para consumo fresco, siguen luchando con los embates del clima y con la política de importaciones del Gobierno nacional, que el año pasado les notificó que no tenía divisas para comprarlas a dólar preferencial y les otorgó los permisos para traerlas a dólar libre.

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