Productores de naranjas de Carabobo y Yaracuy se declaran en emergencia

La alarma comenzó con el retardo para la recepción de la naranja y el precio de compra por parte de la agroindustria nacional, que adquiere la fruta cítrica a los productores para la elaboración de sus jugos y concentrados. El retraso pone en riesgo la conservación de este producto perecedero.

Los bajos precios, la competencia desleal por la importación de concentrados para jugos, el alza vertiginosa en los costos de producción y el robo de las cosechas están configurando un cuadro de condiciones sumamente adversas en el inicio de este año para los productores de naranjas de los estados Carabobo y Yaracuy, cuyas asociaciones se han declarado en emergencia.

Según el diario Tal Cual en el artículo publicado, las industrias que se dedican a la molienda de naranja en el centro del país son Parmalat, Venfruca, Frutas Nirgua, Multifruit y Frutícola del Valle que estiman procesar unas 150 mil toneladas del producto para los seis meses de zafra.

Señala que en este momento la industria está pagando a razón de Bs. 120 el kilo de naranja, pero los productores argumentan que el alza de los costos de producción requerirían de un precio no menor a Bs. 250 para garantizar un mínimo de rentabilidad. Eso incluye inversión en fertilizantes, herbicidas, gastos de transporte, maquinaria, bombas de riego y otros, aparte de los continuos aumentos de salario que ha decretado el Ejecutivo nacional.

Los productores se quejan de la poca receptividad de la agroindustria a sus planteamientos, que vienen siendo formulados desde octubre del año pasado. Uno de los puntos de discusión es sobre el parámetro que determina la calidad de la naranja, en cuanto a la acidez y la dulzura, con base en los índices Ratio y Brix. Los productores consideran que las empresas están exigiendo grados de estas medidas superiores a los que se aceptan en los estándares internacionales.

Otra de las quejas de los productores de naranja radica en que a pesar de que la producción abastece el mercado nacional para la elaboración de jugos y concentrados, el Estado venezolano mantiene una política desleal de importación de concentrados de naranjas desde Brasil en desmedro de los productores nacionales.  Según voceros de los productores Lácteos Los Andes, empresa estatizada, es una de las que más recibe concentrado importado de naranja y durazno.

Los productores se encuentran alarmados por el incremento del robo en las fincas, no sólo de las cosechas, sino también de equipos, maquinarias y otros implementos como el tendido eléctrico. Los delincuentes incursionan con vehículos en horas de la noche y cargan con miles de kilos de naranja, delitos que permanecen impunes por ausencia de acción policial.

Los productores asociados en la Federación Nacional de Fruticultores, Afocar y Afrute han acordado una serie de gestiones ante las autoridades del sector en el  Ejecutivo nacional, lo mismo que ante los representantes de las empresas de la agroindustria a fin de evitar el colapso de este importante sector de la producción agrícola.

Redacción Vida Agro

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