Productor de Táchira: «Perdí 8 toneladas de zanahoria, ofrecí regalarlas, pero nadie fue a cosecharlas por falta de gasolina»

Crece la desesperación: Agricultores dejan sus cosechas a orillas de las fincas en espera de gandola para surtir gasolina. Afectados más de 20 mil productores de cinco municipios tachirenses.

Milagros Palomares / Sirlene Araujo (Fotos: Gersy Sánchez)
Devastados, casi de brazos caídos. Así se encuentran los productores agrícolas de los estados Mérida, Táchira y Trujillo, quienes no pueden trasladar las hortalizas hasta los mercados del centro y las demás regiones de Venezuela por la escasez de combustible.
La situación de los valles altos del Táchira es extremadamente grave, contó a Vida Agro el productor e ingeniero agrónomo Gersy Sánchez. «En algunos páramos que están a más de una hora de La Grita, los intermediarios y ferieros ya no pueden comprarnos los diferentes rubros debido a que en algunas oportunidades solo echan 60 litros de gasolina y eso no le alcanza a un camión 350 para ir y regresar».

«Yo perdí ocho toneladas de zanahoria que estaban en el momento de cosechar, les tuve que pasar las rastra porque necesitaba el terreno para sembrar unas papas, ya se estaban comenzando a dañar y era muy difícil venderlas. Se las ofrecí regaladas y ninguno fue a cosecharlas por la falta de gasolina», lamentó el agricultor.

Sánchez detalló que cuando las cosechas casi dañadas lo que hacen ellos normalmente es dejarlas en los barbechos, y luego cuando van a sembrar pasan arado sobre lo que queda.

La problemática de la escasez de combustible ha bajado los precios de las hortalizas. «Para esta época esperábamos precios más altos debido al aumento desproporcionado de los insumos, semillas y fertilizantes. En las próximos días o semanas los precios se pueden disparar en algunos rubros como papa y zanahoria, debido a que el domingo pasado en la bolsa agrícola estos dos rubros tuvieron un bajonazo fuerte en la oferta por parte de los agricultores».

De acuerdo con el último reporte de La Bolsa agrícola de La Grita, con fecha del pasado 2 de junio la cebolla se cotizaba a 250.000 bs, la zanahoria 50.000 y la papa a 160.000 bolívares, sacos de 60 kilos, precios a puerta de finca.

En el Táchira, la sociedad civil se está organizando debido a que solo están llegando 60.000 litros de combustible semanala. «El censo ya va por 6.000 vehículos. Si no despachan más, solo podremos echar una o máximo dos veces al mes de 40 litros los carros particulares».

Robert Maldonado, otro productor tachirense, confirmó a Vida Agro que los agricultores sí están dejando las cosechas en las vías porque no tienen combustible.
«Específicamente en la carretera no. Pero en las fincas muchas de ellas las dejan a orilla de las carreteras para que la gente que pase agarre lo que pueda».
Maldonado reside en La Grita y no ha podido trasladarse hasta la finca para buscar su cosecha de ají dulce, que comprende cinco sacos de 30 kilos cada uno.
La situación es verdaderamente dramática. Están afectados más de 20 mil pequeños productores de cinco municipios del estado Táchira, que despachan hortalizas a 500 mercados y ferias del país.
Los municipios perjudicados son: Jauregüi (La Grita), José María Vargas (El Cobre), Uribante (Pregonero), Seboruco (Seboruco) y San Judas Tadeo (Umuquena).
«Es muy lamentable porque los agricultores cosechan a la espera de que llegue la gandola de gasolina para poder trasladar. La semana pasada solo llegaron dos gandolas», criticó el productor.
Maldonado denunció que la pimpina de 20 litros de gasolina la están vendiendo en Táchira en 150 mil pesos colombianos.

«Un productor que por ejemplo tenga que sacar su cosecha de 100 sacos de papa se sacrifica y paga el combustible a ese precio, pero ya no podrá volver a sembrar. Por esta situación lo que se viene es una hambruna terrible en Venezuela», alertó.

El productor Tulio Villareal, quien tiene sembrado ajo, papas, zanahoria y habas en el páramo de Apartaderos, relató cómo se ha afectado la cotidianidad del trabajo en las fincas por la falta de gasolina y gasoil en el estado Mérida.
«He reducido mis visitas a la finca y los jornales, prácticamente estoy yendo una vez a la semana, y los trabajos se han acumulado también porque no hay cómo buscar a los obreros», dijo desde una cola de 5 días para surtir su camioneta de gasolina en la ciudad de Mérida.
Los vehículos de trabajo están en promedio cinco o siete días para surtir combustible en las estaciones de Mérida.

«Fuera de las gasolineras venden informalmente en promedio el litro de gasolina a 1 dólar, aunque ya venden hasta en 1.5 y 2», precisó.

Villareal afirmó que esta situación los afecta para cosechar oportunamente, en su caso, con el rubro de la zanahoria y sembrar a tiempo el trigo, las fresas y la quinua.
«He visto mucha gente con labores atrasadas tanto de siembra, como como de fumigación atrasadas por falta de gasolina. En Apartaderos, San Rafael y Mucuchies está llegando el combustible una vez por semana, en el mejor de los casos. Es un desastre, porque incluso el gasoil también escasea, y no hay ni para los tractores», se quejó.
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