Presidente de Fegalago: Paralizada hasta en un 70% la producción de leche en la cuenca de Perijá

El presidente de Fegalago, Gerardo Ávila, sostuvo: «Estamos sobreviviendo a punta de la desinversión en el campo». «Nos hemos puesto a vivir de nuestros hígados financieros que hoy están agotados y desmantelados».

Sirlene Araujo/ Milagros Palomares

La otrora cuenca próspera y líder lechera del país, es hoy golpeada sin contemplación, hasta el punto que está casi totalmente paralizada.

Así lo alertó y denunció el presidente de la Federación de Ganaderos de la Cuenca del Lago (Fegalago), Gerardo Ávila.

«Lo estamos vivenciando en una paralización prácticamente de lo que es la producción de leche en la cuenca lechera de Perijá, por ejemplo, tenemos casos como en Machiques de Perijá, dónde la producción se ha reducido hasta en un 70%, todo ello obedece a que sin energía eléctrica es imposible poder enfriar la leche en los tanques y aquellas fincas que pueden contar con planta eléctrica no son muchas. El número de finca que hoy pueden tener planta eléctrica no supera el 10% o el 15% de la finca, es decir, más del 80% de fincas en el estado no poseen planta», explicó Ávila a Vida Agro.

El representante de los ganaderos del Zulia precisó que las fincas que tienen plantas, «no tienen ahora acceso a gasolina y tampoco tiene un suministro de gasoil para poder operarlas, lo que imposibilita poder enfriar la leche y poder operar las bombas electrosumergibles de los pozos perforados para poderle brindar agua al ganado y también para operar los sistemas de riego».

«Gran parte de la producción se está quedando en la finca, entonces eso está obligando a que los productores tengan que hacer queso para de alguna forma proteger la producción y eso obviamente va a ir a un mercado que de alguna forma se va a distorsionar, o sea, va a haber mucho queso en el mercado y eso va a incidir, sin duda, en los precios del producto. Posiblemente pudiéramos estar viendo una baja en el precio de los quesos, y eso es uno de los efectos de la falta de combustible«, adelantó el ganadero.

Dijo que «en la zona de La Villa y en Machiques y en la zona 56, «tenemos colas de hasta 10 días para cargar combustible. Y en la zona 56 pasan a veces hasta cinco y seis días que no llega la gandola de combustible. Todas las cosas las tenemos que tratar de hacer de día para poder sacar la producción, para poder movilizarse hacia la finca, y de alguna forma para seguir dinamizando lo que la actividad».

El presidente de Fegalago también recalcó que a este rosario de calamidades, se suma la desconexión del campo por fallas en las comunicaciones.
«Las principales telefónicas de celulares del país quedan sin servicio cuando se va la luz, es dramático, sobre todo estos últimos tres meses que ha arreciado el descalabro eléctrico que estamos viviendo», manifestó.

Otro aspecto que ha agravado la crisis del sector agropecuario, a juicio de Ávila, es «la caída de la inversión en el campo que también ha sido afectada severamente por la desaparición prácticamente de la actividad bancaria, o sea, el crédito agropecuario desapareció»

«Anteriormente, se podía acceder a un préstamo, a un financiamiento de tu actividad, pero este deshonesto y criminal encaje legal del 100% impide a la banca financiar al productor. Hoy prácticamente es imposible arreglar una vaquera o un techo que se está cayendo, es inviable reparar, con tu producción, un tractor que se daña o un motor que se pare».

«Estamos sobreviviendo a punta de la desinversión en el campo porque no tenemos margen de maniobra para poder realizar los mantenimientos de los equipos, de las instalaciones, que son tan costosas y, obviamente, pues el escaso flujo de caja que pueda tener la empresa hoy en día no alcanza para poder hacer este tipo de emprendimientos como antes se hacía».

«Nos hemos puesto a vivir de nuestros hígados financieros que ya hoy por hoy están totalmente agotados y desmantelados. Las reservas prácticamente ya nos las consumimos», lamentó el ganadero.
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