OPINIÓN | Urge organizar en el país un verdadero Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica, por Pedro Raúl Solórzano

Actualmente en Venezuela, lo poco que se puede considerar de extensión en el campo agrícola por parte de entes oficiales, está orientada hacia el adoctrinamiento de la población en un esquema de gobierno y no hacia lo que realmente es específicamente importante para la agricultura. Para apoyar la producción agrícola interna tiene que existir una verdadera actividad de extensión.

 

Pedro Raúl Solórzano Peraza

El agente de extensión agrícola es la conexión de los centros donde se imparte educación e investigación agrícola y de las empresas que ofrecen insumos para esta actividad, con los productores. La extensión es la ligazón de los avances de la ciencia y la tecnología con los agricultores, la cual funciona en ambos sentidos. Por un lado, el agricultor informa al extensionista de algún problema en sus cultivos y éste le busca solución, personalmente o acudiendo a los centros donde puede conseguir las respuestas correspondientes y le lleva al agricultor la solución encontrada. Por otro lado, el agente de extensión le informa al agricultor acerca de las novedades que van apareciendo en los centros de investigación agrícola para el mejoramiento de la productividad, para administrar mejor su negocio, para proteger cada vez más el ambiente, trata de convencerlo y el agricultor pone en práctica esos avances.

Las labores de extensión agrícola además benefician la programación de actividades en los centros de investigación. Buscar respuesta a problemas particulares de un productor, o problemas que afectan a un cultivo, o a una región o al país entero, lleva al agente de extensión a informar eso a los centros de investigación. Si existe la solución, el extensionista la lleva al productor, si no el instituto de investigación programaría algunas líneas para encontrar esa solución. Es una labor coordinada, donde la presencia del agente de extensión es fundamental, lo que significa que para tener una agricultura próspera debe existir en el país un efectivo servicio de extensión agrícola.

Una vez que el extensionista tiene una respuesta para un problema particular de un agricultor, le explica la solución de manera teórica o práctica, o teórica-práctica según sea la naturaleza de dicha solución. Cuando la respuesta va más allá de un agricultor aislado, el extensionista debe explicar la solución recurriendo a talleres, seminarios, demostraciones, días de campo, donde él participa en conjunto con los especialistas e investigadores que sean necesarios y donde el público que asiste son los agricultores interesados.

Otra herramienta de la extensión agrícola es un buen material divulgativo, que explique de manera sencilla, tanto en forma escrita como gráfica, cómo realizar determinadas actividades agrícolas, que pueden ir desde una labor hasta la descripción de todo el ciclo de un cultivo. También deben existir órganos divulgativos de publicación periódica, que informen sobre lo cotidiano de la actividad agrícola nacional y mundial.

Actualmente en Venezuela, lo poco que se puede considerar de extensión en el campo agrícola por parte de entes oficiales, está orientada hacia el adoctrinamiento de la población en un esquema de gobierno y no hacia lo que realmente es específicamente importante para la agricultura. Para apoyar la producción agrícola interna tiene que existir una verdadera actividad de extensión.

Algunas soluciones

Definitivamente, ante la ausencia de un organismo oficial dedicado a la extensión agrícola, es perentorio organizar en el país un verdadero Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica, que permita crear un vínculo fuerte y permanente entre el productor del campo y las instituciones de investigación y educación agrícola, así como con todas las actividades comerciales que van desde la adquisición de los recursos para la producción hasta la venta de la cosecha.

El Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica pudiera ser una dependencia del Ministerio de Agricultura, o pudiera ser un instituto autónomo, o vinculado a cualquier otra instancia gubernamental, pero lo importante es que tenga una estructura y una organización que le permita cumplir cabalmente su misión.

El personal técnico para el Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica debe ser minuciosamente seleccionado. Para las posiciones directivas y de coordinación deben ser profesionales de comprobada experiencia e intachable trayectoria profesional. Los que van a desempeñarse como agentes de extensión, reciben una instrucción específica para cumplir cabalmente sus funciones. Estas jornadas de instrucción y de selección de personal pueden desarrollarse de la siguiente manera:

-Convocatorias de personal para determinadas regiones con algunas exigencias curriculares.

-Primera preselección sobre la base de sus credenciales y estas personas reciben, en un período de formación, cursos para el desarrollo de relaciones interpersonales que favorezcan su trato con los productores y luego la instrucción técnica necesaria.

-El desarrollo o afianzamiento de actitudes personales para el trato del extensionista con los agricultores, se implementa con alguna institución de educación que se especialice en esta área.

-Sobre la base de los curriculos y de los resultados de la actividad del punto anterior, se realiza una preselección de candidatos elegibles para agentes de extensión agrícola.

-La instrucción técnica o ampliación de los conocimientos para los candidatos preseleccionados, se debe realizar contratando los servicios de las universidades regionales u otras organizaciones que puedan ofrecer este servicio.

Una opción para que el Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica no represente una organización burocrática en exceso, sería combinarlo con oficinas privadas de asistencia técnica a los agricultores. Esto se ha practicado con anterioridad en el país con evidente éxito por lo que vale la pena revisarlo y considerarlo. Un ejemplo de la asistencia técnica privada en la agricultura venezolana se implementó como parte del PRA, que son las siglas de Programa Racional Agrícola. Éste fue un programa llevado a cabo por Protinal, C.A., para la producción de sorgo en los estados Guárico y Barinas en los años setenta. En estos casos la asistencia técnica debe ser pagada por el agricultor, se considera un costo de producción y así se incluye en los programas crediticios.

Las empresas privadas de asistencia técnica estarían conformadas por agrotécnicos, quienes recibirían la debida instrucción para apoyar a los agricultores. Para ejercer sus funciones, la calidad de los profesionales de estas empresas será evaluada y aprobada por el Servicio de Extensión Agrícola y Asistencia Técnica y supervisadas por las oficinas regionales del mismo servicio. Si se llegase a establecer que la venta de los biocidas de uso en agricultura, con restricciones por su elevado grado de toxicidad para la vida de humanos, animales domésticos y fauna silvestre, tiene que estar autorizada por personal profesional del agro, debidamente acreditado ante las instancias oficiales que se seleccionasen para ello, estas empresas privadas de asistencia técnica también pudiesen realizar estas funciones.

Finalmente, es recomendable estudiar el funcionamiento de algunos servicios de extensión exitosos en el mundo como es el caso del Servicio de Extensión del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, o lo existente en países vecinos como Brasil y Colombia, o cualquier otro que pueda ser de interés para la agricultura venezolana.

 

pedroraulsolorzano@yahoo.com

Share