La ONU declara el 20 de mayo Día Mundial de las Abejas

La resolución presentada por Eslovenia el 21 de diciembre de 2017 en la Asamblea General fue copatrocinada por 115 Estados miembros.

Redacción Vida Agro

Las abejas y otros polinizadores -como las mariposas, los murciélagos y los colibríes-, permiten que se reproduzcan muchas plantas, entre ellas numerosos cultivos alimentarios. Sin abejas no se puede avanzar en la meta de un mundo sin hambre.

El 20 de mayo ha sido elegido para el día anual, pues coincide con la fecha del nacimiento de Anton Janša, quien en el siglo XVIII fue pionero en las técnicas modernas de apicultura en su país natal, Eslovenia –país que ha impulsado la celebración-, y reconoció a estos insectos por su habilidad para trabajar duramente y requiriendo a la vez muy poca atención.

Todos los años en esa fecha se llamará la atención sobre la importancia de preservar las abejas y otros polinizadores, además de promover la toma de medidas concretas para protegerlas, difunde un comunicado de prensa de la misión eslovena en la ONU.

La abeja en particular puede considerarse una auténtica bestia de carga, no solo como polinizador capaz de visitar alrededor de 7 000 flores al día, sino también como proveedora de miel -codiciada desde hace milenios como alimento y medicina-, y por ofrecer oportunidades de sustento que requieren poco capital o propiedad de la tierra

Hoy en día, los polinizadores realizan una contribución adicional a la seguridad alimentaria, ya que no solo fomentan la vida vegetal, sino que actúan como centinelas frente a las amenazas ambientales emergentes, informando de la salud de los ecosistemas locales. Los insectos invasores, pesticidas, el cambio en el uso de la tierra y la práctica del monocultivo, reducen los nutrientes disponibles y representan una amenaza para las colonias de abejas.

Las abejas, la especie más importante del planeta

Dos científicos presentaron un debate, como si se tratase de dos políticos postulándose para presidente de la nación, sólo que en este caso lo que postulaban y defendían era cuál era la especie más importante para nuestro planeta.

El profesor David Thomas argumentó a favor del plancton, mientras que Dr. George McGavin postuló a las abejas. Cada uno presentó pruebas y evidencias de lo importantes que son estos dos organismos para el resto de los seres vivos de nuestro mundo.

Pero luego del debate, los miembros de la audiencia debían votar por una u otra especie como la más importante del mundo.  McGavin los convenció explicando cómo un cuarto de millón de especies de plantas florales dependen de las abejas. También que muchas especies son cruciales para la agricultura, y que sin las abejas no sólo perderíamos a las flores, sino a muchos otros vegetales, incluidos árboles frutales, y otros cultivos que comemos a diario.

Se calcula que el 80 % de los cultivos alimenticios dependen de la polinización de las abejas. Es decir, de su tarea transportando el polen desde la parte masculina de una flor a la femenina, imprescindible para la aparición del fruto. A lo largo de su vida, este incansable animal visita 200.000 flores para polinizarlas.

Sin las abejas, en cuatro días desaparecería el hombre, y sin ellas, en 10 días desaparecería la vida”. Así lo expresó Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad, ante un impresionado auditorio de hombres negocios y las finanzas reunidos en un concurridísimo debate organizado por el Cercle Financer de la Societat Econòmica d’Amics del País bajo el título: “La Cuarta Revolución Industrial y el Cambio Climático, reseñó La Vanguardia.

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