La hora del ordeño, por @jazmendez64

«Un pedazo de tierra, un rebaño de vacas y unas ganas inmensas de no dejarme derrotar… Cada vez que madrugo y cumplo con mi labor siento que es un triunfo de la Venezuela honesta», cuenta desde Twitter un ganadero tras describir el sonido del chorro de leche al romper la espuma en el balde.

Milagros Palomares / @milapalomares
En 280 caracteres, un productor agropecuario venezolano se ha convertido en un poeta en la red social Twitter. A diario, Jorge Méndez, identificado como @jazmendez64 suma 7.422 seguidores, narra una breve crónica del momento más sublime entre un productor y su ganado: La hora del ordeño.

«Un arado sobre la llanura no es más que la esperanza feliz de la cosecha», así se describe en su perfil el también ingeniero agrónomo que, prácticamente es un influencer; la voz de miles de ganaderos y agricultores venezolanos que libran la  durísima batalla de producir alimentos en el país.

«Vamos como la auyama, de arrastras pero floreando», son algunas de las frases que ha tuiteado.

«Nace un becerro, te roban un toro. Repones un bombillo, te roban un transformador; lo repones, te roban una bomba, compras la bomba. Te desvalijan un tractor, lo arreglas, van por el cableado; repones los cables, van por un tablero. Así le va al Productor Agropecuario en Vzla», este tuit, fijado en su Timeline ha logrado 4.989 RT.

Méndez, de 53 años, mantiene operaciones de aves y ganadería en el norte del Táchira, sur del Zulia y semiárido de Falcón.

«La hora del ordeño es el momento sublime de todo productor,  intento trasladar esa vivencia a mis lectores, hacerles saber la hora de una faena desconocida por muchos, apreciada por pocos y vivida por cientos de venezolanos, que a brazo partido y con muy pocas herramientas  anhelan ganar la lucha emprendida hace muchos años.  Nos mantenemos, no nos doblegamos e insistiremos a hacer lo que nos gusta», declaró @jazmendez64 a Vida Agro.

Disfrutemos de La hora del ordeño, durante siete días, según la pluma de Méndez.

24 de agosto. 3:30 AM. «Hora del ordeño. Salir a ganarse el pan por cuenta propia, cada chorro de leche que emana de las ubres de una vaca son una victoria del trabajo y la constancia. Podrán meterle candela a la sabana pero los retoños de la Vzla trabajadora son brotes para el alma. Bendecido día».

22 de agosto. 3:03 AM. «Hora del ordeño. Cada madrugada, miles de mujeres y hombres damos nuestro mejor esfuerzo. Una mano marcada por la mancera de un arado, un rostro tostado por el sol. Huellas imborrables del fragor de una lucha cotidiana en pro del país que merecemos. Bendecido día a todos».

19 de agosto. 3:15 AM. «Hora del ordeño. Mi finca, mi ganado. !De esto vivo, por esto muero¡. Cada vez que madrugo y cumplo con mi labor siento que es un triunfo de la Venezuela honesta, la que lucha, la que no se doblega y a la que una limosna le averguenza. Bendiga Dios a todos ustedes».

18 de agosto. 3:05 AM. «Hora del ordeño. Un par de vacas vienen rezagadas, un vaquiano monta un potro y al pasitrote va por ellas, el grito de «corral, corral» inunda el silencio del amanecer. En 15 minutos el chorro de leche producirá ese sonido mágico al romper la espuma en el balde. Bendecido día».

15 de agosto. 3:11 AM. «Hora del ordeño. Para un productor, su finca es un mapa mental. El botalón de ceiba. El cedro al que un rayo le truncó sus esperanzas de tocar las nubes, la vaca nodriza que cansada de sudar fiebres ajenas claudicó en el barzal, el hilero de agua que da vida. Bendecido día».

12 de agosto. 3:07 AM. «Hora del ordeño. No existe en el mundo una persona más tozuda que un Productor Venezolano, luchamos contra una mafia organizada que ha planificado nuestra ruina y nuestra quiebra. pero nos levantamos, persistimos y esta lucha la ganaremos a fuerza de trabajo. Bendecido día».

4 de agosto de 2018. 3:30 AM. «Hora del ordeño. Un pedazo de tierra, un rebaño de vacas y unas ganas inmensas de no dejarse derrotar. Sentirme útil en mi propia patria, labrar el esfuerzo, tallar el camino. Bendiga dios a cada mujer y todo hombre que a esta hora de la madrugada emprende su faena».

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