Inminente paralización de la agricultura venezolana en 2019, alertan productores

La situación de la agricultura venezolana llegó a límites insostenibles que la conducen a su inminente paralización. La política gubernamental ha estado orientada a asfixiar a los productores. La escasez y los exorbitantes precios en el mercado negro de insumos, maquinaria, repuestos y demàs, aunado a un férreo control de precios, no le dejan opciones a agricultores y ganaderos.

Sirlene Araujo

Y así lo ha alertado y reconocido el director de oleaginosas de Fedeagro y presidente de PAI, Ramón Bolotín, uno de los voceros del gremio agrícola más optimista en sus declaraciones.

Apenas dos días después de iniciar el 2019, plasmó en sus redes sociales su preocupación y angustia por lo que se viene.

“INMINENTE PARO TÉCNICO DE LA AGRICULTURA EN EL 2019. No bastan los buenos deseos de seguir sembrando, sin insumos subsidiados ni precios libres será imposible producir el próximo ciclo de invierno 2019…”, escribió Bolotín en su cuenta de Twitter e Instagram el 2 de enero, acompañando sus palabras con una foto de su pequeño nieto, Mateo, de perfil, mirando el tractor en su faena.

El director de Fedeagro, continuó con su hilo de tuits:

“Agropatria ha desviado la mayor parte de insumos que adquiere a dólares preferenciales hacia AgroFanb, en detrimento de asociaciones de productores, en consecuencia, la mayoría de los verdaderos agricultores perdieron el subsidio al tener que comprarlos en forma indirecta, revendidos”.

“Por otro lado, el estado influye en los precios de las cosechas de dos formas: mediante una injusta regulación del precio a nivel de productor y suministrando a los agroindustriales materia prima importada subsidiada con dólares preferenciales…”.

“Por estas razones, el precio que obtuvo el productor por su cosecha fue tan bajo que no le permitirá volver a comprar los insumos “bachaqueados” o acudir a distribuidores privados para importarlos a dólar libre”.

“La cosecha nacional de maíz, soya, arroz, café y azúcar tuvo en el 2018 precios muy por debajo de los costos de producción que dejaron a los agricultores endeudados, con la maquinaria en el piso y sin recursos para afrontar la nueva siembra del 2019…”.

El 2018 cerró como “el peor año para la producción agrícola”, según lo afirmó recientemente el vicepresidente de Fedeagro, Celso Fantinel.

La cosecha de maíz blanco no llegó a 160.000 toneladas, de una demanda de 1,3 millones de toneladas. “De cada 10 arepas consumidas este año, solo 2 fueron preparadas con maíz nacional, las otras 8 con el importado”. Del amarillo, necesario para la alimentación de pollo y cerdo, etcétera, se cosecharon 520.000 toneladas, de un consumo de 1,8 millones de toneladas. “No satisfacemos ni 20%”, añadió.

Las cifras bajas se extienden al resto de los rubros. La producción de soya no cubrió 1% de las necesidades y la de arroz se desplomó 10% con respecto al año anterior. En cuanto a la caña de azúcar, las asociaciones de cañicultores pasaron de moler 8.231.490 toneladas en la zafra 2007-2008 a 3.543.097,04 toneladas en la última: un descenso de más de 50%. Y lo que se espera para 2019 es peor. “Se prevé una producción de 2,5 millones de toneladas de caña molida en la zafra que comienza pronto, lo que representa prácticamente 20% del consumo”, dijo.

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