Imprecisiones y falsedades sobre la yuca amarga

Ante el marcado proceso de desinformación que se ha originado en el país con respecto al consumo de yuca, y las graves consecuencias para la salud humana que puede ocasionar la ingesta de yuca amarga, he creído conveniente aclarar a la opinión publica un conjunto de informaciones no ajustadas a la realidad que pueden generar mayor confusión en el pueblo venezolano.

Por: Ing. Agr. M. Sc. Werner Gutiérrez Ferrer*

 

La yuca dulce es la misma especie botánica de la yuca amarga

El nombre científico de la yuca Manihot esculenta, fue asignado originalmente por Crantz en el año 1766. Aun cuando en 1827 fue reclasificada por Pohl y en 1910 por Pax, como dos especies diferentes, asignado el nombre de Manihot utilissima a la yuca amarga y Manihot aipi a la dulce, desde 1938, con las investigaciones del italiano Ciferri, se reconoce una sola especie Manihot esculenta Crantz, no es cierto por tanto, que son dos especies de plantas diferentes.

Es una raíz tuberosa, no un tubérculo

En diversos espacios vemos declaraciones no ajustadas a la realidad, empleando definiciones inciertas, que hemos procurado aclarar sobre esta nutritiva raíz. La parte de esta planta que se comercializa para consumo humano, es su raíz, la cual por tener modificaciones especiales para el almacenamiento de almidón (compuesto conformado por cadenas de polisacáridos), recibe el nombre de raíz tuberosa, y no tubérculo como erróneamente se le insiste en denominar.

El tubérculo, es un órgano completamente diferente a la raíz de una planta. La papa, si es un tubérculo, es decir, un tallo modificado para el almacenamiento. La yuca, es una raíz tuberosa de la cual se retira y desecha la cáscara o concha de color marrón, y se consume solo la pulpa, o porción central de color blanco, de la misma.

Tanto la yuca amarga como la dulce, contienen glucósidos cianogénicos

Lo que diferencia los cultivares o clones de yuca dulce, de aquellos denominados como amarga o brava, es el contenido de glucósidos cianogénicos (linamarina y lotaustralina) en sus raíces.

No se conoce algún clon o cultivar de yuca en el mundo,  que carezca de cianógenos, por lo tanto todos los clones utilizados para la siembra con fines de consumo fresco o agroindustrial, tienen presencia de glucósidos cianogénicos en sus raíces.

Estos elementos por reacción espontánea en tejidos descompuestos en la planta o ya en el tracto digestivo de la persona, son hidrolizados por la enzima endógena linamarasa a acetonecyanohidrina (ACN) y cianuro (CN), los cuales son los elementos tóxicos para el humano.

En algunas literaturas se denomina a estos compuestos con el nombre de glucósidos cioanogenéticos, sin embargo, especialistas en el estudio de la química, me han aclarado que la denominación correcta es glucósidos cianogénicos.

Contenido de glucósidos cianogénicos puede variar en la yuca dulce

La yuca dulce, a la que normalmente tienen acceso los consumidores en puestos de ventas posee hasta 50 veces menos proporción de estas sustancias. Sin embargo, responsablemente debo aclarar que la diferenciación entre clones o cultivares amargas y dulces no siempre es precisa. El contenido de glucósidos cianogénicos en sus raíces, no es constante dentro de un clon o cultivar de yuca, ya que esto está influenciado por las condiciones edafoclimáticas del cultivo.

En este sentido un clon o cultivar específico de yuca puede ser clasificada como amarga en una zona y como dulce en otra, dependiendo de las condiciones ambientales presentes, que en casos de estrés extremo pueden generar cambios en la concentración de glucósidos cianogénicos en sus raíces.

Es irresponsable el recomendar dejar de consumir yuca

He leído afirmaciones incluso de colegas Ingenieros agrónomos  en la prensa local y nacional que están recomendando a la población no consumir yuca “hasta tanto las autoridades aclaren de donde está saliendo la yuca amarga”. Quiénes dan este tipo de declaraciones parecen desconocer que la yuca a nivel mundial después del arroz, trigo y maíz, es el cuarto producto básico más importante, estimándose, que hoy en día esta raíz es un componente básico en la dieta de más de 1.000 millones de personas.

En Venezuela, el consumo promedio de esta raíz tuberosa en la última década estuvo alrededor de los 10 kilogramos por persona por año, no obstante, aun cuando no se tienen datos oficiales al respecto, según los resultados encontrados por Encovi, se observa un claro desplazamiento en la dieta del venezolano hacia este tipo de alimentos. Estimo que el consumo debe estar en estos momentos entre 15 a 20 kilogramos por persona por año, dependiendo del estrato económico de la población.

Aun cuando la yuca no resalta por su alto contenido de proteína, el cual es considerado bajo, representa una fuente importante de energía y de carbohidratos, principalmente del tipo almidón para los venezolanos en estos momentos. Incluso su consumo aporta importantes cantidades de vitaminas y minerales, entre las cuales puedo mencionar potasio, magnesio, vitamina C y vitaminas del complejo B, estas últimas muy importantes en la lucha contra la anemia.

No es una campaña mediática, es una dolorosa realidad

Recientemente leí en un portal nacional los argumentos de quienes definen la situación que está ocurriendo en el país con respecto al consumo de esta raíz tuberosa como una “campaña mediática contra la yuca amarga”. No comparto esa posición, y creo que lejos de ayudar a orientar, con este tipo de afirmaciones podemos generar mayor confusión y riesgo de intoxicación  por su consumo.

Por la crisis de insumos y equipos en el sistema de salud del país, es cierto que en la mayoría de los casos, es probable no se hayan realizado las evaluaciones estrictamente apegadas al protocolo científico para certificar las causas de las lamentables muertes, pero si ha existido confirmación por parte de familiares y personal médico especializado, del consumo de yuca en las personas ingresadas a los centros hospitalarios que han presentado síntomas de intoxicación, y lastimosamente han perdido la vida.

Se debe detener campaña de desinformación

La desinformación generada desde diversos escenarios sobre el cultivo de la yuca ha generado mayor confusión. En un momento como el que estamos padeciendo los venezolanos, con una crisis agroalimentaria sin precedentes, quienes no tienen la competencia profesional para opinar al respecto, deben evitar hacer afirmaciones que solo pueden traer mayor confusión.

Se ha llegado incluso a señalar a nuestros agricultores de manera irresponsable, como los causantes de las intoxicaciones ocurridas. Denotando total desconocimiento de este tema, se ha llegado a afirmar que “el veneno de la yuca amarga se forma por tanto fertilizantes y herbicidas que se le aplica”. Ya se ha aclarado de manera suficiente, que esta es una característica propia de la especie Manihot esculenta Crantz, y que no existe clon o cultivar en el mundo, de esta planta, sin presencia de glucósidos cianogénicos en sus raíces.

Medios de comunicación sí han cumplido su tarea

Considero que gracias al trabajo responsable realizado por alguno de los medios de comunicación social, se han evitado consecuencias mayores en la población. Particularmente felicito al Portal Vida Agro, uno de los primeros medios que se preocupó por tratar este tema apegados realmente a los fundamentos técnicos, y con la objetividad que debe discutirse.

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Los medios de comunicación social, universidades, colegios profesionales y muy particularmente el Gobierno nacional, deben incrementar las campañas divulgativas sobre como diferenciar la yuca dulce, de la amarga o brava, recomendando evitar el consumo sólo de esta última. Igualmente se debe hacer un mayor esfuerzo para alertar los daños sobre la salud que la yuca amarga ocasiona, resaltando el hecho lamentable, que puede ocasionar la pérdida de vidas humanas si no se actúa con responsabilidad.

Lo urgente es aprender a diferenciar la yuca amarga

Hay que insistir en las campañas de difusión e información a la colectividad. Aun cuando externamente las raíces tuberosas de la yuca dulce y amarga son muy similares, lo importante es orientar al consumidor de cómo aprender a diferenciarlas. La yuca amarga es de corteza más gruesa y de muy difícil desprendimiento.

La yuca dulce al momento de la cocción en agua hirviendo se ablanda a los pocos minutos, mientras que la yuca amarga necesita para ablandarse tres o cuatro veces el tiempo de cocimiento que la dulce. Finalmente, la yuca amarga se puede diferenciar por presentar un color amarillento en el centro ya una vez cocida, y por supuesto, por el sabor amargo que percibe quien la ingiera desde que se introduce el primer bocado.

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También es importante el ratificar el llamado a las familias venezolanas, que en caso de presentar alguna persona dolor de estomago, nauseas, vómitos, dolor de cabeza y temblores tras el consumo de yuca, debe inmediatamente ser trasladado a un centro de salud para ser atendido por personal especializado.

 No es razón de burla

Lamento que una situación que ha originado la pérdida de inocentes vidas de venezolanos, sea razón de burla por parte del presidente Nicolás Maduro,  quien recientemente en alocución transmitida por radio y televisión, comparó al presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, con “un helado de yuca amarga”.

Esta ha sido su única participación pública con respecto a este tema y lo utiliza simplemente para el desprestigio público de quien lo adversa políticamente, denotando al afirmar “en estos días alguien se comió una yuca amarga y tuvieron problemas graves” que el Gobierno nacional, no le ha prestado la atención debida a esta grave situación.

Gobierno está obligado a detener desvío de la yuca amarga

Durante mis 25 años como investigador en el cultivo de la yuca, ni a nivel de la cuenca del Lago de Maracaibo, ni estados vecinos, he encontrado plantaciones comerciales de yuca amarga, todas las visitadas son de yuca dulce. Ante la posibilidad de que personas por desconocimiento, o intencionalmente sin considerar el daño que pueden causar, estén desviando desde el oriente del país o ingresando desde Colombia yuca amarga para el consumo fresco, el gobierno y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tienen, a través de las guías de movilización de alimentos, el mecanismo para detener esta acción irresponsable de un pequeño sector de comerciantes.

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Hay que incrementar superficie de siembras de yuca

Recomiendo a los agricultores a que continúen incrementando la superficie de siembra de este bondadoso cultivo, no hay perspectivas en lo que resta de año que nos indique que mejorará el poder adquisitivo de los alimentos por parte del venezolano, ni la correcta suplencia de rubros prioritarios como harina de maíz y arroz,  por lo tanto, se seguirá incrementando la demanda y el consumo de yuca a nivel nacional e igualmente se mantendrán precios atractivos para sus cosechas a nivel del mercado de consumo fresco.

Con estas líneas mi intención solo ha sido el contribuir a la concientización del venezolano. No es necesario alarmar a la población e incitarlo a eliminar el consumo de yuca en sus hogares, solo es importante y vital, que prestemos atención a los diferentes aspectos ya descritos. Mi llamado es al Gobierno nacional para que con el concurso de los profesionales de alto nivel que posee el país, podamos entre todos, garantizar a cada venezolano alimentos en cantidades suficientes y con la adecuada calidad nutricional que eviten situaciones lamentables como lo que está ocurriendo con la yuca amarga.

*Profesor – Investigador Facultad de Agronomía de LUZ, con 25 años de experiencia en el cultivo de la yuca

Twitter: @WernerGutierrez

Correo electrónico: wernergutierrez@fa.luz.edu.ve

 

 

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