Fedeagro: Miles de toneladas de maíz blanco siguen sin poder ser comercializadas por falta de precio

La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedagro), afirmó que la solución para garantizar el abastecimiento de harina precocida “es fijar el precio justo del maíz. Permitir rentabilidad al cultivo es el camino que se debe seguir en aras de recuperar la producción nacional de maíz para la arepa del venezolano”.

En nota de prensa, Fedeagro advirtió que “miles de toneladas de maíz blanco siguen sin poder ser comercializadas por la no oficialización del precio que regirá la cosecha del año 2016. Tres meses después de iniciarse la zafra y cuando ya prácticamente está por culminar, los agricultores desconocen cuánto vale su producto y no pueden venderlo a la industria procesadora de harina precocida, situación que pone en riesgo la supervivencia del principal rubro agrícola del país”.

Actualmente, el kilo de maíz blanco arrimado está fijado en Bs. 96; mientras que los productores exigen Bs. 260. Hace dos semanas la agroindustria (Empresas Polar) y productores acordaron una propuesta de aceptar que el monto mínimo a pagar por kilo de maíz arrimado sea de Bs. 243, y  plantearon el precio de la harina en Bs. 770. Sin embargo, hasta ahora, el Ejecutivo nacional no ha aceptado la propuesta y aún está evaluando los nuevos precios de maíz así como del café y el azúcar.

El vicepresidente Aristóbulo Istúriz dijo, días después de conocerse el acuerdo entre la agroindustria y los productores, que esa propuesta era “inviable” y que lo que pretendían era “monopolizar la cosecha de maíz blanco”. La semana pasada, el Gobierno propuso a Polar, la mayor productora de harina precocida, que le vendería 30 mil toneladas de maíz blanco a precio regulado de Bs. 96 para que siguiera operando. Esta cantidad le alcanzaría para dos semanas de producción, es decir, hasta la semana próxima.

“El retraso en la fijación del precio entorpece el normal flujo que debe tener la cosecha hacia la agroindustria, en momentos en donde se ha informado sobre la virtual paralización de la producción de harina precocida tras el agotamiento de los inventarios de maíz”, señala la nota de prensa.

En el comunicado difundido, Fedeagro precisa que el costo de producción por hectáreas de maíz es de Bs. 629.874; el costo por kilo de maíz se ubica en 199,96 bolívares por kilo y más la rentabilidad de 30% da un total de 259,95 bolívares el kilo. 

La fijación de un precio por debajo del monto previsto por las partes decretaría la muerte del rubro, pues dejaría a los productores sin margen de maniobra para hacer frente al próximo ciclo de siembra, agravando la dependencia de las importaciones de maíz como mecanismo para satisfacer la demanda nacional”, enfatiza el gremio de productores.

 “Tal como lo refiere la Ley de Precios Justos, solicitamos la fijación de un precio que garantice la rentabilidad de una actividad lícita de comercio”, señaló Antonio Pestana, presidente de Fedeagro, en alusión al artículo 1 de la citada Ley, según el cual la normativa busca “el desarrollo armónico, justo, equitativo, productivo y soberano de la economía nacional, a través de la determinación de precios justos de bienes y servicios, mediante el análisis de las estructuras de costos, la fijación del porcentaje máximo de ganancia y la fiscalización efectiva de la actividad económica y comercial”.

Pestana recordó que en la actualidad “la producción nacional apenas está produciendo el 30% del maíz blanco que requiere Venezuela, por lo que es urgente acometer acciones inmediatas que permitan la recuperación de la producción, única vía para combatir la escasez y el desabastecimiento y así poder garantizar la soberanía y seguridad alimentaria.

maizfedeagro

Asimismo, Fedeagro recordó que otorgar a los agricultores el precio justo por su cosecha “pasa por el necesario ajuste de la harina precocida de maíz, que de acuerdo con las estimaciones del sector debería fijarse en Bs. 770 el kilo, monto que no solo garantizará el abastecimiento de uno de los alimentos más importantes en la dieta del venezolano, sino que permitirá a los consumidores adquirir el producto a un precio menor al que se han visto obligados a pagar como consecuencia de la escasez”.

En el caso del maíz, Fedeagro acota que “una mejora en la cosecha permitiría ahorrar unos 20 millones de dólares que se requieren para importar el grano necesario por lo que resta de 2016, además de garantizar la continuidad de la siembra nacional. Por cada dólar invertido en el país representa el ahorro de cinco dólares en importaciones directas de alimentos”.

“La única manera de combatir la escasez y la especulación es con el incremento de la producción nacional y garantizando la adecuada rentabilidad a todos los eslabones de la cadena. Un ajuste del precio del maíz y de la harina precocida permitirá al consumidor comprar la harina a precio menor al que se ha visto obligado a pagar en la actualidad”, precio que oscila entre los 2.700 y 3.000 bolívares en el mercado negro. 

Sirlene Araujo

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