ESPECIAL | Árbol Nacional: El Araguaney, el árbol de “oro” de Venezuela

Cada 29 de mayo, en Venezuela  celebramos el día de nuestro árbol nacional, de nuestro “árbol de oro”: El Araguaney.

Especial Vida Agro
Fotografías tomadas de: miscaminos-meinewege.blogspot.com

¿Quién no ha presenciado un araguaney sin sentirse instantáneamente invadido de alegría? Ver un araguaney es un espectáculo de magia y color que solo podemos deleitar en nuestro país los primeros meses de año, en más ningún otro lugar, porque el Araguaney es un árbol autóctono, ¡es nuestro!

Por eso en pago por su extraordinaria hermosura el pueblo venezolano, por resolución conjunta con los Ministerios de Educación y Agricultura y Cría, el 29 de mayo de 1948, lo declaró su Árbol Nacional. Según esta resolución queda terminantemente prohibida su explotación cualquiera que sea su fin, estableciéndose la obligatoriedad, cosa que hoy no se cumple, de dar preferencia a su siembra en el mayor número posible por su simbólica significación nacional.

Cuando todo en la floresta parece negación, el araguaney da lo más bello de sí. Cuando el bosque se afea al desprenderse de sus hojas, él embellece el ambiente, luciendo como una diadema de oro.

De allí que el maestro Rómulo Gallegos llamara a los primeros meses del año “la primavera de oro de los araguaneyes”.

“Un Araguaney lleno de lumbre simula con sus flores trozo de soles –dirá de él el poeta Filiberto Flores-­ En las avenidas representa un río lleno de llamas, un canto de amor, de crepúsculo y auroras. Solitario en el parque reina en el trono esplendoroso del trópico, y el resto de la arboleda simula ser su corte de amores…En torno suyo los insectos entonan una canción de alabanza y son alimento de las avecillas que buscan el sustento entre las flores”.

Científicamente, nuestro Árbol Nacional es conocido con el nombre de Tabebuia Chrysantha y pertenece a la familia botánica de las Bignoniaceas. El nombre genérico Tabebuia es de origen indígena. El específico, Chrysantha, se deriva de los vocablos griegos que significan “flor de oro”.

Aravenei parece ser la antigua voz con que el indio Caribe denominaba al araguaney. El vocablo aparece, por primera vez, en la Historia Coreográfica de la Nueva Andalucía de Fray Antonio Caulín, cuya primera edición se publicó en 1779. Se sabe que al sur de Píritu, estado Anzoátegui, se fundó hacia 1660, la población de San Miguel de Araveneycuar en honor de nuestro Araguaney.

Con el nombre vulgar de Araguaney se conoce en Venezuea otros árboles muy parecidos al Tabebuia Chrysantha también con flores amarillo-dorado y que la gente especializada en labores de campo los denominan con los nombres de Acapro (Tabebuia spectabilis), Curarí (Tabebuia serratifolia), Araguán o Cañada (Tabebuia chrysea). Los nombres de Flor amarilla y de Puí son también empleados en determinadas regiones del país para designar algunas de estas especies.

El hábitat propio de nuestro araguaney  son los bosques claros tropófilos o deciduos (que pierden las hojas en el verano tropical), así como las tierras cáildas de las sabanas y cerros áridos, cuya altitud sobre el nivel del mar  esté comprendida entre los 400 y 1.300. En forma de cultivos emebellece nuestros parques, plazas, jardines y calles.

El araguaney es un árbol rústico, austero, desafía los suelos duros, secos, pobres en sustancias orgánicas y los climas cálidos. Sin embargo, para lograr un buen desarrollo, requiere de suelos livianos y con buen drenaje. No prospera en terrenos pantanosos y requiere abundante luz. Esto hace que  obtenga su óptimo desarrollo en suelos bien drenados a las orillas de las sabanas.

Se reproduce fácilmente por semilla. Presenta crecimiento lento, pero tiene una existencia larga. Su sistema radical es profundo, pero difícilmente levanta el pavimento.

 

Fuente: Jesús Hoyos (1985). Flora Emblemática de Venezuela

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