ENTREVISTA | “El futuro de la ganadería en Venezuela puede ser promisorio si masificamos la técnica del Pastoreo Racional Voisin”: M.V Jairo Faría

El médico veterinario, especialista en Ganadería Regenerativa y Pastoreo Racional Voisin, Jairo Faría, apuesta a hacer cambiar de paradigma al ganadero venezolano, en la forma de cómo viene produciendo en sus fincas.

Sirlene Araujo

“Es necesario desaprender un montón de cosas innecesarias que practicamos los productores, profesionales y académicos, que nos hicieron dependientes de maquinaria, implementos, pesticidas, herbicidas, fertilizantes, balanceados comerciales, semillas, desechos de la agroindustria, granos y otros insumos, depredadores del bolsillo de los productores, del medio ambiente y de la salud de los consumidores. Los cuales adoptamos dogmáticamente, como la única alternativa de producción ganadera, actitudes adictivas impuestas por la publicidad, que ha costado serios reveses y demandas, a quienes se han atrevido a desafiar los intereses de las transnacionales, un reducido número de compañías que controlan la agroindustria, la producción y comercio de los alimentos a escala mundial, así como la fabricación de tractores, equipos e insumos”, sostiene Faría en entrevista a Vida Agro.

 

El médico veterinario Faría afirma que “por muchos años fuimos pocos eficientes en productividad, pues el acceso a dólares baratos permitió sostener un sistema basado en costosos alimentos balanceados. Pero, ahora eso cambió, ya no hay acceso a divisas, y ya es hora de utilizar los recursos que tenemos, de ser eficientes.  Nosotros somos afortunados porque tenemos buen clima los 365 días del año, no como otros países (Estados Unidos o Europa) que tienen implacables inviernos”.

Este experimentado médico veterinario, egresado en 1980 de la Universidad del Zulia, y con experiencia en la producción ganadera en Estados Unidos y Europa, tiene como misión de vida, como él mismo lo define, brindar su conocimiento para mejorar la eficiencia en las unidades productivas.

Faría actualmente viaja por todo el país dictando cursos de Pastoreo Racional Voisin (PRV) en asociaciones ganaderas y a grupos de productores que así lo requieran. El PRV es un sistema centrado en “la hierba”, el pasto, que conoció cuando estuvo en países europeos, enviado desde el Zulia recién graduado, por la Asociación de Ganaderos de las Piedras (Gadelpi) y Ugsajop.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero, ¿en qué consiste el Pastoreo Racional Voisin? Faría explica que el Pastoreo Racional Voisin es un sistema de pastoreo intensivo racional y sostenible de las pasturas, vigilado y conducido por humanos (por eso se le denomina Pastoreo Racional), que maximiza la producción de carne y leche, basado en cuatro leyes fundamentales, inicialmente propuestas por su creador e inspirador el físico-químico, André Voisin, en 1963, y que son aplicables en cualquier país, clima, pastura y explotación: 1) Ley del reposo; 2) Ley de la ocupación, 3) Ley del rendimiento máximo, y 4) Ley del rendimiento regular.

“La aplicación masiva de esta técnica, la más eficiente del mundo, fue la que impulsó a Nueva Zelanda a ser una potencia ganadera. Ese país tiene el más bajo costo de producción por litro de leche en el mundo. Gracias a esta tecnología el futuro de la ganadería en Venezuela puede ser promisorio si masificamos esta técnica (..) Algunos proyectos PRV están funcionando en todo el país con resultados exitosos”, destaca Faría.

Resaltó que esta técnica permite disminuir en un 50% los costos de producción, aumenta la productividad y la capacidad de sustentación  hasta 6 UA/ha/año, obteniéndose 20.000 litros de leche y 1.500 kg/de carne/ha/año.

El especialista en Ganadería Regenerativa  señala que la primera ley del Reposo “se refiere a que el potrero, parcela, piquete o corral, que ha sido pastoreado, debe tener un reposo absoluto que va desde 25 hasta 60 días, según la especie de pasto, suelo y el clima, para que reponga la masa vegetal y las raíces acumulen las reservas suficientes para el siguiente y vigoroso rebrote. En este sentido, el ganado no debe permanecer más de 2 días en la misma parcela o potrero, mejor si es un día, óptimo, medio día, porque, increíblemente, a los 3 días post pastoreo se observan los primeros rebrotes, hojas diminutas comienzan a aparecer y serán arrancadas por los animales; en consecuencia, habrá un menor rendimiento de pasto, o acaba por extinguirse el pastizal. Esto último es lo que sucede en las ganaderías extensivas sin control racional del pastoreo, ocasionando la necesidad de usar arados y resiembra del pasto, con la consecuente pérdida económica no solo en maquinaria sino también en los 4 a 6 meses en desuso del potrero hasta recuperarse”.

La segunda ley de la Ocupación, continúa Faría, consiste en que “el tiempo global de ocupación de una parcela, debe ser lo suficientemente corto, para que una hierba cortada a diente el primer día (al principio) del tiempo de la ocupación, no sea cortada de nuevo por el diente de los animales, antes que estos, dejen la parcela”.

 

“En el sistema extensivo tradicional el ganado dura varios días en un potrero, bosteando, orinando, ensuciando el pasto que va a consumir en el día siguiente, vagando y pisoteando desperdiciando gran parte del pastizal. Cerca del 60 % o más, en la búsqueda o selección de hojas tiernas y rebrotes, debido a su hábito extremadamente selectivo. El primer día encontrará y cosechará 60 kg de pasto, el segundo día 44 kg el tercer día 34 kg y en adelante consumirá sus reservas corporales, el alimento más costoso”, precisa Faría.

Resalta que en “la Ganadería Regenerativa Eficiente, el cambio diario a un potrero en el punto óptimo de reposo, evita el efecto desperdicio y se consume casi la totalidad del mismo, debido al estímulo del apetito y voracidad desarrollada por la competencia de muchos animales, al consumir un potrero de pequeñas dimensiones”.

“Un potrero debe ser ocupado totalmente por un lote de animales, en tal cantidad, que pastoreen a fondo el pastizal durante un día, medio día o unas horas, evitando el vagabundeo por el mismo, compactando el suelo, desperdiciando pasto y aumentando el gasto energético que debería estar dirigido a la producción de leche y carne. Los potreros deben ser preferiblemente ocupados por dos lotes de animales en el método de punteros o despuntadores en primer lugar, a pastar, conformado por los animales de mayores exigencias alimenticias como vacas en producción lechera, las cuales conforman generalmente el 30% del total del rebaño de la finca. En segundo lugar, al siguiente día, el lote de repaso o seguidores, conformado por las vacas secas, novillas y resto del rebaño de menor requerimiento nutricional que conformarían el otro 70%. Se puede llegar a conformar hasta tres lotes para pastorear el mismo potrero durante dos días, como máximo”, detalla el médico veterinario.

La tercera ley del rendimiento máximo, consiste, según acota Faría, en “ayudar a los animales de exigencias alimenticias más elevadas para que puedan cosechar la mayor cantidad de hierba y para que esta sea de la mejor calidad posible”.

“Cuando se proporciona a diario, un potrero en el punto óptimo al ganado, este mantendrá su producción de leche constante sin fluctuaciones, y el resto del rebaño mantendrá una ganancia de peso uniformemente constante por encima de 500 gr/día, siempre utilizando el método de punteras y seguidoras. Por supuesto, al permanecer menos tiempo en el potrero o parcela y exigir menos que la vaca en producción de leche consuma más a fondo, esta, aprovechará las hojas apicales más tiernas y de mejor contenido nutritivo, apetecidas por los animales en forma natural”, expone el  experto, quien afirma que  “cuando las vacas son obligadas a pastar a fondo, disminuye el consumo voluntario”.

Agrega que “el segundo lote o de repaso estaría constituido por vacas secas, mautes, novillos en pre terminación, novillas preñadas, vacas y toros en recuperación para la venta, toros en pre servicio o en descanso”.

 

“En estas condiciones, las malezas van desapareciendo a medida que avanzan las rotaciones. Construir un módulo adicional para alguno de esos lotes es una opción pertinente. El material no consumido, cuando no se pastorea a fondo, no solo no es aprovechado por el animal, sino que consume las reservas de las raíces, afectando negativamente la capacidad del rebrote y la producción en cantidad y calidad futura del potrero. El lote de repaso debe entrar inmediatamente después de la salida del lote despuntador, antes que el pasto rebrote”, indica el especialista en PRV.

Jairo Faría sugiere que “cuando no se tiene suficientes animales para consumir la totalidad del potrero, el remanente debe ser guadañado a máquina para asegurar un buen rebrote y evitar que las malezas se apoderen del terreno. Este manto protector evitará la incidencia del sol y viento así como de la erosión por lluvia”.

Por último, Faría explica que la cuarta ley del rendimiento regular se trata que “para que una vaca pueda dar rendimientos regulares, es necesario que no permanezca más de 3 días en una misma parcela. Los rendimientos serán máximos si la vaca no permanece más de un día en la misma parcela” A esto añado que lo óptimo es unas horas o medio día”.

“El ganado produce su mayor rendimiento durante el primer día de pastoreo en un potrero, disminuyendo en los días siguientes. Para mantener ese rendimiento regular en todos aspectos productivo, reproductivo y sanitario, se debe proporcionar a diario, un nuevo potrero o parcela, mejor si son dos potreros al día para los animales de más alto requerimiento nutricional como las vacas en producción”, asegura el especialista.

 

Indica que “las vacas consumen en el mismo potrero 60 kg de pasto el primer día, 44 el segundo y 36 el tercer día, respectivamente, en la medida que disminuye la cantidad de hojas tiernas y palatables. Por esta razón, se recomienda dividir el lote de pastizal seleccionado en 90 potreros, como mínimo para una ocupación diaria, pero si la ocupación es de 2 potreros al día, la cantidad es de 180 potreros, en caso de sequías moderadas de no más de 3 meses”, explica Faría.

 

Sostiene que “el gerente o pastor de un sistema PRV nunca permitirá que los potreros se pasen del Punto Óptimo de Reposo, cuando la oferta forrajera supera el consumo, habrá que traer más animales a la finca, ofrecer pastoreo rentando los potreros o regalarlo a los vecinos, lo cual se hace dificultoso. Debido a variados aspectos a considerar, entre ellos, la modificación del programa de pastoreo, la solución sería mantener el programa de ocupación, respetando los tiempos de reposo establecidos y henificar los potreros excedentarios o sobrantes y vender esas pacas y guardar una parte por si se prolonga la época seca. Bajo ningún pretexto se obligará al rebaño a comer pasto leñoso, “pasado” o de mala calidad”.

 

“Por ejemplo, si se cuenta con 38 potreros o parcelas, el descanso es de 35 días, y un (01) día de ocupación por potrero, los 3 restantes no se pastorearán, porque alteran la rotación. Cuando no pueden ser henificados se les pasará guadaña o cortadora”, concluye el veterinario.

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