Directores de Fedeagro piden decretar emergencia sanitaria por bacteria de la Diaphorina en cultivos de cítricos

Los directores de Frutales de Fedeagro, Rafael Cabrera y Carlos Romero, confirmaron, en entrevista a Vida Agro, que están en riesgo las 35 mil hectáreas de cítricos que hay en el país -y los más de 30 mil empleos que genera- por la presencia de la bacteria HLB transmitida por el insecto conocido como Diaphorina, mortal para la planta, por lo que piden a las autoridades decretar emergencia sanitaria en el sector.

Sirlene Araujo

Tras varios meses de alertas, los resultados oficiales fueron entregados al Insai hace dos semanas por parte de investigadores del Ivic y de la Universidad Central de Venezuela, quienes confirmaron la presencia de la bacteria en los cultivos, a través de exámenes moleculares.

Cabrera explicó que “se está tratando de levantar un mapa para saber cuánto está afectado realmente, pero inferimos que sean todas las hectáreas, las 35 mil, porque el insecto está en todo el país, ya esto es una epidemia. Debiera decretarse un estado de emergencia sanitario, por eso la urgencia. Para resguardar lo que no está contaminado, por eso hay que comenzar de inmediato”.

“La bacteria se  llama  Candidatus liberobacter que se aloja en la parte interna del árbol, en los brotes nuevos, y le va afectando la circulación de la savia hasta que se  muere el árbol. Las plantas afectadas no tienen cura. Una vez que la planta se infecta hay que quemarla, no hay remedio”, lamentó Romero, quien acotó que esta bacteria está en mucho países.

“La primera vez que apareció fue en China y prácticamente está en toda Latinoamérica. La forma como se trasmite es por intermedio de un vector, insecto, que se llama Diaphorina citri que es el que disemina la bacteria. Para poder controlar la bacteria lo que se hace es controlar el vector con fumigaciones, con insecticidas cada 25 días  y de esta manera romper el ciclo reproductivo. Pero, imagínese usted, con las carencias de Agropatria cómo podemos controlarlo sin los insecticidas”, sostuvo Romero, quien también es presidente de la Federación Nacional de Fruticultores (Fedenafrut)

Cabrera informó que “desde hace 15 años el insecto fue detectado en Paraguaná y desde ese entonces había un programa de control por parte del antiguo Sasa, pero eso se dejó de hacer y  no sabemos por qué. Desde el año pasado para acá hemos venido observando una sintomatología en las plantas, que se le conoce como dragón amarillo, que es como un moteado amarillo en la hoja, deficiencia de magnesio,  zinc, hasta que se pone totalmente amarilla, la rama se cae y la planta se muere”.

La bacteria HLB transmitida por la Diaphorina también es llamada el “cáncer de los cítricos”. No tiene cura.

Dijo que la industria también se percató de “que había mucha acidez en la fruta, y necesitó 17 kilos de naranja para hacer los concentrados cuando normalmente usa 12 kilos. La bacteria no afecta para nada al ser humano, lo único que percibe la persona es que es más ácida la fruta. La infección es en las ‘arterías’ de las plantas, no en los frutos”.

Esta bacteria afecta a todos los cítricos, como las naranjas, mandarinas, limones, incluso a los limoncillos y las plantas de azahar, según comentaron los directores de Fedeagro.

 

 “Yo veo el panorama muy negro. La situación de la citricultura es muy grave. No hay forma de replantar porque todas las plantas de naranjas están afectadas.  Y de propagar nuevamente tardaría siete años como mínimo”, alertó Romero.

Yaracuy y Carabobo son los mayores estados productores  de cítricos y están afectados. Estos tres representan más de 90% de producción nacional de cítricos.

La naranja, en específico, es la cuarta fruta más producida en el país con 429.296 toneladas para 2015, según las estadísticas manejadas por la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro) en su página web. Sin embargo, para el 2016 la producción bajó casi a la mitad, según confirmó Romero.

El primer lugar en producción de frutales en Venezuela se ubica el plátano, con 649.444 toneladas de producción; en segundo lugar la piña con 522.489 toneladas, y en tercer peldaño, el cambur con 490.582 toneladas.

Sobre el consumo de cítricos en el pais, según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2014, señalan que la naranja era la cuarta fruta más consumida, mientras que la mandarina era la quinta. El primer lugar era ocupado por la lechosa y el segundo por el cambur.

“Yo estoy en la zona élite de Yaracuy en la colonia agrícola de Durute, donde  hay mil hectáreas, y están contaminadas, todas. Así que donde esté el insecto, está la enfermedad. Hay zonas donde no se ha desarrollado la sintomatología todavía”, dijo Cabrera.

A esto, Romero agregó: “En Carobobo hay muchas partes infectadas. Yaracuy tiene 18.000 hectáreas de cítricos y Carabobo unas 15.000 hectáreas para un total de casi 33 mil hectáreas, el resto están ubicadas en la zona Panamericana, por El Vigía, y una mínima parte en el Oriente del país. El peligro que hay es que se siga diseminando. Al enfermarse la planta y no se trata se va a morir, no tenemos una respuesta inmediata ni de reposición”, expresó Romero.


El presidente de Fedenafrut señaló que el impacto en las pérdidas “lo sabremos el año que viene cuando sea la cosecha. “Este año la cosecha cerró en unos 200 millones de kilos (200 mil toneladas) que se cosecharon hasta hace 4 meses. En mayo cerró  la industria”.

Medidas urgentes

Cabrera señaló que el primer gran paso a realizar “es eliminar la Diaphorina. El insecto no se traslada a grandes distancias, hay que colocar trampas para saber dónde están los insectos.; las plantas que estén infectadas hay que cortarlas y quemarlas, las matas de limoncillos y las de Azahar hay que erradicarlas también. Yo puedo fumigar en mi lugar de producción; pero si tengo  a mis alrededores estas plantas no se hace nada porque ahí es donde prolifera el insecto”.

Sin embargo, indicó que es “el Insai el rector en materia sanidad vegetal y animal en el país. Y nosotros le hemos pedido energicamente desde hace varios meses que evaluaran los cultivos para determinar la presencia de la bacteria. El insecto pudiera estar, pero no contaminado. Sin embargo, al estar contaminado eso implica que la planta va a morir. Brasil, México, EE UU convive con la bacteria, y eso consiste en eliminar el agente vector, eliminar las plantas infectadas y replantar”.

“Ya que  se determinó  la presencia de la bacteria ahora tiene que implementarse una sinergia pública y privada en el más corto tiempo posible para eliminar el vector y replantar porque sino la citricultura desaparece. Corremos el riesgo de desaparecer, así como 30 mil empleos que genera el sector citricultor”, enfatizó.

Cabrera dijo que la semana pasada se hizo una reunión con los entes gubernamentales y se conformaron varias comisiones: Comisión de formación,  insumos, agroquímicos, de investigación, de tecnología, de certificación de plantas, y la comisión presidencial. Resaltó que un gran paso  fue que “se decidió asumir el proyecto de certificación de plantas como problema de Estado”.

“Esta semana nos hemos estado reuniendo las comisiones para elaborar los informes respectivos que se deben entregar en la próxima reunión de 28 de agosto en San Felipe, estado Yaracuy. Hay que reconocer el problema y hay que actuar, ya es tarde más bien,  por eso con más razón hay que tomar las medidas urgentes. No hay que dar más largas para declarar la emergencia sanitaria al sector, no entendemos por qué las autoridades no lo han hecho ya”, enfatizó Cabrera, director de Fedeagro.

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