Ciclo de siembra 2017, de “pronóstico reservado”, por Werner Gutiérrez Ferrer

En nuestros campos agrícolas la escasez de agroinsumos elimina para el presente año toda posibilidad de recuperación en la producción de alimentos.

Werner Gutiérrez Ferrer

Nuestros agricultores de arroz “cosechan” en sus campos malezas y no el preciado grano ante la ausencia de herbicidas en el mercado.

En reciente visita presencié lotes que en otrora arrojaban rendimientos sobre los 5.000 kilogramos por hectárea, y para el presente ciclo se espera cosechar menos de 3.000 kilogramos, por no disponer de los insumos a tiempo. Esa es la realidad que se está viviendo en los campos venezolanos, y no la que nos cuentan en sus historias fantasiosas el presidente Nicolás Maduro y Wilmar Castro Soteldo, ministro de agricultura productiva y tierras, ofreciéndonos una vez más amplia disponibilidad de agroinsumos, sin que esas promesas se concreten en la realidad.

Hace dos semanas este ministro garantizaba que ya disponían de la semilla para 1,1 millones de hectáreas de maíz. Llegó el mes de abril, a escasos ocho días para iniciar la siembra de este cereal, y desde Fedeagro, en balance ofrecido se afirma que aún los agricultores continúan sin tener acceso a semillas, agroquímicos y fertilizantes. Es oportuno recordarle al ministro Castro Soteldo que el pasado año en sus ofrecimientos garantizó el establecimiento de 750 mil hectáreas de maíz, no obstante lo alcanzado solo estuvo alrededor de las 430 mil hectáreas. Una de las razones de esta debacle, la imposibilidad de la empresa estatal Agropatria para suministrar los agroinsumos al sector productor.

Pero así como la lluvia comienza ya a caer sobre nuestros campos, “llueven los ofrecimientos” del gobierno. Nelly Gil, Directora del Mppat-Portuguesa garantizó que esta semana llegarían a esta entidad “38 gandolas con fertilizantes, agroquímicos y semillas”.

Según esta funcionaria, la meta es la siembra en este estado de “724 mil hectáreas, 524 mil entre maíz y arroz, 200 mil entre soya y pasto”. Debido al retraso en la entrega de fertilizantes, los gremios agrícolas han advertido que se necesitaría la llegada de 720 gandolas diarias hacia las zonas productoras para poder acopiar el fertilizante a tiempo, pero desde el Mppat-Portuguesa, estado que siembra la mayor superficie de cereales en Venezuela, se celebra el arribo de sólo 38 gandolas “en toda una semana”. Los responsables de la política agrícola demuestran total desconocimiento de las necesidades del sector.

La agricultura no se improvisa, es una actividad que requiere planificación, coordinación y elevada e ciencia en la ejecución de las tareas incluso, desde antes de iniciar la siembra. Una de ellas, el acopio de los agroinsumos, en su cumplimiento ya el gobierno ha fallado. Los pronósticos para este nuevo ciclo, son oscuros. Una vez más quienes perderán serán los agricultores, y los consumidores venezolanos. Las mafias importadoras de alimentos, se “frotan las manos”.

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